¡CUÁNTO ECHÁBAMOS DE MENOS LOS DIRECTOS!

Este otoño trae consigo la reapertura de los principales teatros del mundo. Esto significa que, después de un año y medio en que solo proyectamos grabaciones, volveremos a retransmitir ópera en directo. Esperamos con ilusión el 7 de diciembre, cuando La Scala inaugure su temporada con un ‘Macbeth’ de Verdi protagonizado por la incomparable Anna Netrebko. La siguiente semana, el miércoles 15, asistiremos -también en vivo- a ‘Tosca’, de Puccini, con dirección escénica de Jonathan Kent para una Royal Opera House que al fin ha reabierto sus puertas. Aunque antes viajaremos a París, que reinicia su actividad con el ballet ‘Le rouge et le noir’ (jueves 21 de octubre, en directo), creación del venerable Pierre Lacotte a partir de la novela de Stendhal.

UN ESFUERZO ÍMPROBO POR LA CULTURA

Programar una temporada completa conlleva el riesgo de la incertidumbre, tan constante desde el inicio de la pandemia. Sin embargo, las vacunas y el descenso de contagios nos dan la confianza como para mirar hacia delante (aparte de las medidas sanitarias que seguiremos aplicando para que la sala de cine siga siendo un espacio seguro y cómodo). Eso sí: también conviene que recordemos el sacrificio de quienes se dejaron el alma por la cultura en los peores tiempos. Varias de las grabaciones que proyectaremos resumen el esfuerzo, la paciencia y el tesón. Solo así pudo salir adelante la ‘Rusalka’ (4 de noviembre) del Teatro Real en plena segunda ola. Primer título del checo Dvořák que disfrutaremos en estos diez años de ópera en las salas. Su director de escena, el alemán Christof Loy, también sufrió de lo lindo en Salzburgo para llevar a buen puerto ‘Così fan tutte’ (28 de octubre), que pese al aluvión de restricciones fue un éxito rotundo.

Nuestras Sesiones de Ópera y Ballet

Música en la gran pantalla

Cine y ópera están más vinculados de lo que parece. En los siglos XVIII y XIX, las creaciones de Mozart o Rossini cumplían la misma función que hoy las películas: entretener al público. Asombrar con efectos escénicos, intrigas, romances apasionados. Con el tiempo, adquirió un tinte intelectual, incluso elitista. Pero en pleno siglo XXI, el cine rescata a la ópera y la renueva. La gran pantalla nos introduce de lleno en la acción, los primeros planos nos hacen enamorarnos de los cantantes, los movimientos de cámara dinamizan, el sonido en estéreo nos envuelve. Y en el intermedio brindamos con cava. Como en el teatro. Pero para todos los bolsillos.

¡Disfruta de unos primeros planos increíbles!